La Sombra rescatada

El sitio web de la revista La sombra del membrillo se abrió en 2003 y se actualizó hasta 2008. Un lustro de una revista de poesía creada desde un centro de secundaria. En 2009 empezamos otra etapa que acabó en 2012: La sombra (de lo que fuimos).

La página original de nuestra revista pasó por múltiples penalidades (robada, retenida, hackeada…). Como forma de pervivencia, hemos intentado rescatar en este blog todo lo imprescindible de aquel portal inicial y del blog sucesor La sombra (de lo que fuimos).

Las revistas en papel (del número 1 en 2003 al número 9-10 en 2008) siguen pudiendo adquirirse en Libros El Trovador. En ellas se puede leer algún autógrafo inédito de Borges, poemas del novelista Lorenzo Silva, una canción que Javier Krahe escribió para nosotros, el poema autógrafo “Plenitud del sonido” que Rafael Morales nos regaló poco antes de su fallecimiento… Joyas que acabaron teniendo hueco en nuestra Sombra.

El portal web original (2003-2008) ha sido rescatado y está accesible aquí: La sombra del membrillo.

Entre Nobel y Nobel, Lola Barroso

El jueves 18 de octubre se celebró en el Círculo de Bellas Artes de Madrid un homenaje al poeta sueco Tomas Tranströmer (Estocolmo, 1931), premio Nobel de Literatura 2011.

Hijo de profesora y periodista, tras sus estudios secundarios y universitarios en su ciudad natal, simultaneó la poesía con su trabajo como psicólogo en instituciones penitenciarias. El más famoso coleccionista de insectos en Suecia, que ha dado nombre a un tipo de escarabajo hallado en la isla de Gotland, encontró en su tarea de entomólogo un aprendizaje de la misteriosa belleza que encierra la más humilde porción de tierra.

A esa pasión por la naturaleza hay que sumar su pasión por la música. Aunque Tranströmer sufrió en 1990 una hemiplejía (que lo dejó con la mitad de su cuerpo paralizado), ha continuado hasta hoy tocando el piano. Varios compositores suecos han creado piezas para la mano izquierda pensando en él.

Traducido a más de medio centenar de lenguas, Tranströmer es uno de los más influyentes poetas europeos vivos. Más de una generación de autores españoles (representados en el acto) se declara admiradora y deudora de su obra. Una visita al primer minuto de este vídeo (con la conjunción de su mirada, la música y sus versos traducidos al inglés) puede ser quizá el mejor retrato de la grandeza del poeta sueco.

Fantástico sentir cómo el poema crece
mientras voy encogiéndome.
Crece, ocupa mi lugar.
Me desplaza.
Me arroja del nido.
El poema está listo.

(Recitado en el vídeo: final de “Pájaros matinales”, El cielo a medio hacer, Madrid, Nórdica, 2010).

A lo largo del acto se tributó también homenaje a los traductores como Roberto Mascaró (“Traducir Tranströmer, un largo viaje”) y Francisco Uriz, que han hecho posible el acceso de los lectores hispanos a la literatura escandinava. Puede leerse una selección de El cielo a medio hacer en este blog.

Música y poesía en el Círculo

Portada de El cielo a medio hacer

Organizado por Nórdica Libros y la Cátedra Vargas Llosa, con la colaboración de la Embajada de Suecia y el Círculo de Bellas Artes, el acto de homenaje a Tranströmer llenó prácticamente la sala de columnas del Círculo. Y aunque solo había una mujer entre los poetas españoles elegidos para rendir homenaje al poeta sueco, el protagonismo fue femenino.

La embajadora sueca en Madrid, Cecilia Julin, transmitió su emoción en un dulce castellano en el que proclamó –lo que conmovió nuestros corazones en estos tiempos de austeridad– que nos invitaba a todos los presentes a un cóctel al final del acto.

Monica Tranströmer, esposa del escritor, compañera esencial de su vida, nos hizo posible escuchar en su lengua original los versos de su marido, quien,  desde su silla de ruedas provocó la ovación de los presentes.

El acto fue presentado con serena dicción por la actriz Mercedes García Carrasco.

Y, como guinda final, la musitriz (el neologismo es suyo) Lola Barroso tributó el homenaje más intenso de la noche con su interpretación al piano de piezas de Brahms, Schubert y Schumann. Lola, antigua alumna del Instituto público Antonio López de Getafe, fiel colaboradora de nuestra Sombra, despliega por donde pasa su coraje y su talento libre y plural. Entre Nobel y Nobel, sobre el escenario del Círculo, Lola disfrutó y nos hizo disfrutar con los grandes de la música europea.

Lola Barroso interpreta al piano en el homenaje a Tomas Tranströmer

Foto: Ana Patrón. Lola Barroso interpreta al piano en el homenaje a Tomas Tranströmer

Antes, alguno de los poetas se disculpó adelantando que lo suyo no era leer. Y no se trataba de una retórica captatio benevolentiae, sino que, en efecto, lo demostró en cuanto empezó a deshacer los versos del Nobel. En el recital participaron José Manuel Caballero Bonald, Juan Antonio González Iglesias, Jordi Doce, Esther Ramón, Carlos Pardo (prologuista del homenajeado; “el poeta más guapo”, según un verso de Luna Miguel) y Juan Marqués. Martín López-Vega, a pesar de lo que afirman la mayoría de las crónicas (que denotan el estado del periodismo cultural en nuestro contexto), no pudo asistir.

En el acto estaba programada la presencia del también Nobel Mario Vargas Llosa, que llegó con retraso y, finalmente, pasó una nota a la organización indicando que prefería no intervenir. Seguramente la manifestación en defensa de la escuela pública que inundó la calle de Alcalá fue el motivo de su tardanza. Aunque el blog de la Cátedra Vargas Llosa afirma que “finalmente no acudió”, hay testimonios gráficos de que sí estuvo. Y el que esto suscribe constata que pudo intercambiar unas palabras con el autor de La ciudad y los perros, que emprendió una rauda tocata y fuga hacia el ascensor.

Juan Antonio Cardete

La Sombra en El País

El domingo 7 de octubre de 2012, el blog Escuelas en red de El País, dirigido por Rodrigo J. García y Florencio Luengo, dedica su espacio a nuestro proyecto La sombra del membrillo, que nació en 2003. Casi una década de estímulo y difusión de la creación desde la escuela pública. Todo un lujo para nosotros y un momento idóneo para dar gracias a Rodrigo por su interés en nuestra casa encendida y a todos los que colaborasteis, por hacerla tan grande como llegó a ser.

Reloj de letras

Este Reloj de letras es un recurso creado para ser compartido libremente. Está construido en formato de Powerpoint. Al ejecutar el archivo y hacer clic para avanzar, las letras del texto empiezan a caer hasta que se cumple un minuto de tiempo. (Dependiendo del equipo, la medición puede variar).

Para juegos con tiempo, para tareas en las que el límite temporal puede ser un estímulo… si a alguien le es útil, bienvenido sea.

Juego del cementerio

Actividad de presentación (3º ESO, 16 de sept. de 2011) Publicada originalmente en Asombra2.

Toda la clase es un cementerio. Suerte que a los muertos les ha dado tiempo a escribir su epitafio (con su nombre y causa de muerte):

  • Daniel. Murió en accidente de triciclo.
  • Vladislav. Falleció ahogado al confundir la piscina del barrio con el oceano Pacífico.
  • Enrique. Murió intentando volar por un edificio de 120 metros de altura (paro cardiaco en mitad de la caída).
  • Melisa. Murió por la charla de una vecina.
  • Beatriz. Murió atragantada por un espagueti.
  • Miguel. Murió por asfixia de hueso de aceituna.
  • Guillermo. Murió por sobredosis de deberes.
  • Cristina. Murió atragantándose con una palomita en el cine.
  • Alberto. Murió por estudiar en clase.
  • Noelia. Murió cayéndose por la ventana de un bajo.
  • Sergio. Murió al caer de una noria tras soltarse un tornillo de su cabeza.
  • Sarai. Murió pisada por una hormiga.
  • Alberto. Murió atragantado por un lacasito.
  • Alejandro. “Por aguantarme un peo, aquí me veo”.
  • Yonabi. “Morí por meterme sacarina por la nariz a ver si sabía lo mismo”.
  • Jesús. Falleció al salir de un bar erótico por causa desconocida.
  • Ricardo. Murió al salir de un sex shop, se le cayó un piano.
  • Raúl. Al despertarse de una pesadilla se dio con la litera de arriba (había soñado justamente eso).

Una vez escritos los epitafios (para reírnos de la muerte), los muertos se quedan inmóviles en sus tumbas. Un visitante (alumno voluntario) recorre el cementerio leyendo nombres y causas de muerte. Una vez ha terminado, todo se oscurece y debe recordar cada nombre y cada epitafio. Si acierta, sigue recorriendo tumbas. Pero si se equivoca, el muerto cobra vida y le persigue como zombi sediento.

Objetivos: reírse un rato, ejercitar la imaginación, conocer al grupo, favorecer un trabajo colectivo en el que todos colaboran para que funcione el juego.

Desarrollo: Creación de clima previo para abordar lúdicamente un tema esencial. Los autores de las frases son los alumnos del grupo. Esto es solo una muestra.

Algunos alumnos dicen: “no tengo imaginación” (con un pequeño estímulo, han logrado algunas de las frases más ingeniosas).

Los dos alumnos visitantes voluntarios han recordado todos los nombres y epitafios y han recibido su primer refuerzo positivo. El clima de motivación y participación ha sido muy gratificante. En este cementerio hemos quitado la losa de la hipertrofia gramatical de muchas clases de lengua. En directo desde el cementerio, una clase viva.

Contacto

Tras la publicación de 15 números de revista poética, el proyecto de La Sombra (2003-2012) ha llegado a su fin. El equipo de La Sombra no podrá responder a las propuestas de publicación que desde aquí se hagan. Gracias a todos los que nos han apoyado en estos años.